A veces somos eternos
| Weight | 1 lbs |
|---|---|
| Dimensions | 10 × 5 × 15 in |
Se suele resumir en una simple frase el pensamiento de este o aquel otro filósofo. Por ejemplo, el pensamiento de René Descartes se ha plasmado en la frase «Pienso, luego existo». Casi todo el mundo conoce esa frase, al lado de la cual todo el edificio filosófico de Descartes no parece ya ser tan importante. Uno de mis maestros, Georges Canguilhem, dijo que un gran filósofo es aquel a quien podemos conocer por una sola frase; si para resumir el pensamiento de un filósofo necesitáramos muchas frases, quizás no sea tan gran pensador después de todo. Por lo que a menudo me pregunto ¿cuál sería, en mi caso, esa sola frase, dicha la cual podría yo simplemente marcharme? El único problema es encontrar la frase verdadera y definitiva que represente mi filosofía en todos los diccionarios y enciclopedias; algo así como «Pienso, luego existo», de Descartes, o «Sólo sé que no sé nada», de Sócrates. Es eso a lo que aspira todo filósofo: a convertirse en el autor de una nueva frase definitiva. De modo que me gustaría presentar aquí mi filosofía de la forma más sencilla posible. Tal vez puedan encontrar mi frase definitiva en esta sencilla presentación.
Alain Badiou






